CONCLUSIONES
- Todo tiene un sentido, todo tiene una razón para existir.
- PEDIR Y SE OS DARA. Que gran verdad. La paciente y sosegada espera, con predisposición a saber la UNICA y AUTENTICA REALIDAD, sin ánimo de curiosidad, sin afán de protagonismo, u otros fines, conlleva a tener la oportunidad de adquirir los conocimientos, de vivir las experiencias que los ALTOS DESIGNIOS crean oportunos para guiarnos en nuestra evolución. Lo que ahora no sepamos o no comprendamos, tan sólo es una cuestión de tiempo.
- Las experiencias son un medio, no un fín. Por mucho que analizemos el conocimiento y las experiencias ocurridas a los demás, sólo nuestras propias vivencias nos proporcionarán el camino seguro para la adquisición del auténtico CONOCIMIENTO para la transcendencia de nuestro Ser.
- En el estadio humano, existe una práctica altamente improcedente, que dificulta enormemente la transmisión de los conocimientos: La discusión. Actualmente, es una de la prácticas más inutiles de cuantas realiza el Ser humano. Si bien es cierto que en tiempos pasados sirvió para el desarrollo de la humanidad en su conjunto, en la actualidad y tiempos venideros hay que ser conscientes de desecharla. De cualquier persona, de cualquier cosa, siempre hay algo que aprender.
- Tu verdad no tiene porque ser la de los demás, ni a la inversa. No todos poseemos el mismo grado de evolución. Lo que si se exige, es un profundo respeto hacia las creencias de los demás.
- Nuestro profundo respeto también debe abarcar a todos los Seres en inferior nivel o grado de evolución. Nosotros también fuimos ellos y, también, recibimos en nuestro tiempo el respeto, la influencia y la ayuda provenientes de los niveles y grados superiores. En la actualidad, se realizan innumerables prácticas que en un futuro no muy lejano, la propia evolución de la humanidad, en su conjunto, dejará de practicar. Sirva como ejemplo la deplorable práctica de las corridas de toros, la pesca o la caza deportivas. No existe ninguna excusa, ningún motivo que justifique la tortura y sacrificio de un animal en un espectáculo público, salvo el interés económico y la obtención de sensaciones emocionales del tipo más bajo. Tal es el caso de la caza, en donde el cazador debidamente equipado, protegido y alimentado, priva de la vida a un animal sin ofrecerle siquiera la oportunidad de defensa. La caza, noblemente ejercida, sólo debe de producirse en similitud de condiciones, y con el único fín de la consecución del alimento justo y necesario para la subsistencia.
- Esa Fuerza que fluye en lo más profundo de tu interior, es la misma que fluye en el interior de todos los demás Seres. Todos somos hermanos y partícipes en lo Universal.
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