ARTE
· IGLESIA PARROQUIAL "SAN JUAN BAUTISTA" DE LA CAVADA
Desde el punto de vista artístico, el Municipio de Riotuerto cuenta con diferentes obras de destacable importancia, comprendidas entre los siglos XVI - XIX.
En la capital municipal, nos encontramos con la iglesia parroquial "San Juan Bautista", construida a fines del siglo XVI y comienzos del siglo XVII.
Para su descripción es necesario realizar un breve análisis del entorno socio-cultural en el que surge esta obra arquitectónica.
Cabe tener en cuenta que surge en pleno auge de una tendencia artística que se inició durante el siglo XVII, se trata del MANIERISMO.
Económicamente se produce una crisis originada por diversos motivos: por el cambio de las vías marítimas, por el desarrollo económico de los países del Norte de Europa y por la crisis religiosa motivada por abusos de autoridad.
Estas situaciones pondrán en entre dicho el equilibrio, la medida y la serenidad del Renacimiento, pues, no respondía ya a la angustia de este período, provocando en los artistas un comportamiento neurótico y depresivo, convirtiéndose el arte en una especie de refugio, separando al hombre y a la naturaleza, haciéndose más artificial.
El artista ya no imita, sino que, intenta desafiar a los maestros tomando sus temas.
Dicha obra pertenece a la arquitectura religiosa. Cuenta en el exterior, con una planta de cruz latina, con espadaña a los pies. El material utilizado es la piedra, empleando como técnica la sillería. Gran predominio del muro sobre el vano reforzado con contrafuertes, destacando la línea horizontal.
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| Iglesia parroquial San Juan Bautista
| Retablo principal
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Se accede al interior mediante una puerta, situada en una parte lateral de la misma.
Cuenta con tres naves, nave principal y dos naves laterales con "capillas", una en honor a San José y otra al Sagrado Corazón. Todas ellas con retablo.
Una gran bóveda de nervios cruza la parte central del templo, existiendo pilares exentos formados por columnas, con pilastras en la parte delantera, de donde parten en su gran mayoría numerosos arcos, formando bóvedas de nervios.
El retablo principal forma un tríptico. Data de mediados del siglo XVII, encuadrándose en el Barroco español o "CHURRIGUERESCO", claramente anticlásico por su exuberancia decorativa como por sus formas y relieves policromados. La técnica empleada para su realización es el "pan de oro".
En cuanto a su estructura, cuenta con cinco calles de tres pisos; El primer piso, en el centro se encuentra el "Sagrario", en el que aparece un Cristo crucificado, evocando al barroco italiano por el baldaquino en el que está introducido. A ambos lados dos esculturas de la misma época. En los extremos a ambos lados relieves policromados que narran escenas religiosas, en concreto la vida de Jesús, rematadas por dos pilastras dóricas con estrías.
Separando el primero con el segundo piso, un frontón roto con medallones, con visible predominio de líneas rectas y curvas, ménsulas en sus cinco calles y relieves policromados narrando escenas religiosas. En el centro formando un gran arco de medio punto rematado por un frontón roto el patrono "San Juan Bautista", flanqueado a ambos lados por dos esculturas introducidas en hornacinas. El tipo de pilastras son de estilo jónico. En los extremos unos relieves policromados narrando en uno de ellos el bautizo de San Juan a Jesús.
Separando el 2º y tercer piso relieves policromados. En el centro representación del Misterio de la Santísima Trinidad, sin hornacina, simplemente flanqueado por dos pilastras de orden corintio. Rematando el retablo, en el centro entre dos grandes volutas un Cristo crucificado.
Cuenta por otra parte con cinco pasos procesionales, en los que se plasma las características propias barrocas, logrando gran perfección en la talla de madera policromada, mostrando todas ellas dolor, angustia, muerte, éxtasis,... exteriorizándose enfáticamente en rostros y actitudes, como destaca el "Cristo con la Cruz a cuestas", "La Dolorosa" y la "Oración en el Huerto". En la primera de ellas nos muestra una escultura de ricas vestiduras, ojos de cristal, deteniéndose en los más minuciosos detalles como lágrimas, los músculos y venas de las manos, todo ello para lograr el "efecto de verismo".
En la "Oración en el Huerto", se utiliza la misma técnica que la anterior, destacando el manto rojo de Jesucristo, en un intento de causar mayor impresión en el espectador, reflejando en su rostro una gran angustia, apareciendo junto a él el ángel, que muestra un rostro lleno de serenidad.
En "La Dolorosa", el autor ha sabido exteriorizar el rostro lleno de dolor, en el centro un corazón atravesado por un puñal, con un gran manto bordado a mano de gran laboriosidad.
"Cristo Crucificado", en el que refleja un rostro apacible, intentando captar todos lo detalles, como el drapeado del paño, los músculos de las piernas, las costillas marcada y las heridas con la sangre para causar mayor impresión en el espectador.
Como resumen del arte escultórico del Barroco y como reflejan fielmente las mencionadas obras, la escultura y pintura recrearon en los temas religiosos una gran carga de realismo y patetismo cuya finalidad era remover el espíritu de los fieles en sentido transcendente, para así, alejarlos de la dura realidad que les acosaba.
| Cristo con la Cruz a cuestas, perteneciente a los pasos procesionales
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· IGLESIA PARROQUIAL "SANTA MARIA MAGDALENA" DE RUCANDIO
En la zona más alta de la villa, nos encontramos quizás, con el ejemplo más claro de la impronta del Barroco en Cantabria, se trata de la iglesia parroquial de "Santa María Magdalena", sita en Rucandio.
Encomendada su construcción durante la 1ª mitad del siglo XVIII, perteneciendo al estilo Barroco que se desarrolló en España.
A pesar de las influencias extranjeras, se observa en ese momento en España, una acusada originalidad y características comunes. Tanto el arte civil como el religioso tuvo un carácter oficial y en muchas ocasiones fue un instrumento para conseguir dichos propósitos.
Se da un auge constructivo muy por encima de sus posibilidades reales, en un intento de ostentación, los templos de grandes dimensiones y ricamente decorados, mostraban el triunfo y esplendor de la época.
Económicamente es un período crítico, los reinados de los últimos Austrias, se caracterizaron por el debilitamiento y decadencia cada vez más acentuadas debido a la disminución de la llegada del oro americano, así como la demanda de las colonias, incrementando por falta de competitividad de la producción española; no resignándose a todo ello, ni la monarquía, ni la nobleza, aparentando un poderío inexistente y distraer al pueblo de la miseria que lo acosaba. Ejemplo de esto se encuentra en la presente obra arquitectónica.
Dicha obra pertenece a la arquitectura religiosa, cumpliendo con todos los requisitos propios del estilo Barroco, tanto en su planta octogonal, como en su alzado, constituyendo la más original de los templos barrocos de la región.
A los pies de la misma se alza una torre con idéntica planta de cuatro alturas, rematada por un balaustre que evoca el estilo herreriano. Predominio del muro sobre el vano, empleando como técnica la sillería.
Iglesia parroquial de Rucandio
A través de la torre se abre la entrada a la iglesia con una sencilla puerta entre estípites y frontón roto formando un arco de medio punto, destacando, pues, en su interior, la austeridad decorativa, propia de la tradición montañesa y prueba de que dicha obra fue realizada por una escuela regional de las que se experimentaban en aquella época.
El interior se caracteriza por una decoración típicamente barroca:
Consta de una sola nave atravesada por una gran bóveda octogonal. La parte alta de los muros, antes del friso que los separa del arranque de la bóveda, lleva grandes relieves en estuco policromado probando el intento de ostentación y riqueza que se pretendía dar, destacando dentro del templo, el retablo churrigueresco, caracterizado por la exuberancia ornamental.
| Relieve en estuco policromado de la Iglesia de Rucandio.
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El retablo típicamente Barroco, encuadrándole en el más puro Barroco español o churrigueresco. Realizado en "pan de oro". Se encuentra estructurado en tres calles y tres pisos. En el primero de ellos se encuentra el Sagrario, utilizando grandes volutas.
En el segundo, un fresco de la Inmaculada, en el que se recrea la belleza, la gracia y ternura, los tonos suaves y la luz dorada que tenían como fin avivar los sentimientos piadosos de los fieles. El fresco se introduce dentro de un arco lobulado flanqueado a ambos lados por dos grandes esculturas, una de ellas dedicada a San José.
Justo encima del lienzo, se encuentra "Santa María Magdalena", separando al tercer piso unas grandes volutas y ménsulas, decoradas ricamente con hojas de acanto, captando el movimiento del claroscuro con notables entrantes y salientes, causando mayor movilidad.
En el tercer piso, decorado ricamente con relieves policromados narrando escenas religiosas, muestra en el centro un Cristo crucificado flanqueado por dos pilastras decoradas con grandes volutas, mostrando una vez más su excesiva decoración ornamental, demostrando una gran ostentación.
Destaca también en la misma una copia de unos lienzos de Ribera, autor perteneciente a la escuela valenciana, gran dibujante y caracterizado por su tenebrismo, logrando un equilibrio de color, luz y sombra en sus obras.

Retablo principal
· ARCO DE CARLOS III
En lo que respecta a la arquitectura civil, destaca el "Arco de Carlos III", iniciándose la obra en la segunda mitad del siglo XVIII.
Se trata de una obra perteneciente al estilo Neoclásico, movimiento originado en parte como reacción contra los excesos del Barroco y rococó, caracterizándose por reproducir con más o menos fidelidad los monumentos clásicos, y utilización de elementos de origen griego y romano.
Dicha obra se encuentra ubicada en la capital municipal, realizada en sillería, abierto por un arco de medio punto con dovelas, flanqueado por dos pilastras adosadas al muro con pedestal, fuste, capitel, equino, ábaco; perteneciente al orden dórico, y el entablamento dotado de arquitrabe, friso, cornisa, frontón triangular y tímpano con la inscripción en el friso que hace mención al rey de España: "Carlos III - rey año 1784".
La construcción del arco, es consecuencia de la celebración de éxitos conseguidos tras la nacionalización de las fábricas de fundición por parte de la Corona de España.
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| Arco de Carlos III
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