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El milagro económico.
Por lo que entonces costaba, hoy podríamos comprar (si conseguimos encontrarlo en alguna tienda de repuestos), su tubo de escape (30.000 ptas), las dos tulipas de los pilotos traseros (15.000 ptas. cada una), la junta del cristal delantero (10.000 ptas.), la llave de la guantera (4.000 ptas), el guardabarros trasero (55.000 ptas), una batería (7.000 ptas si es de hipermercado), las pastillas de freno de los cuatro discos (10.000 ptas) y los cuatro tapacubos (12.000 ptas). Como podéis ver, con sólo estos elementos, aunque fueran nuevecitos, tendríamos bastantes dificultades como para pretender desplazarnos desde Cuanca a Alcaudete. Estos precios que aquí indico son franco fábrica (antes se llevaba mucho esto, por lo del Generalísimo, ya se sabe) y no incluían el impuesto de lujo a metálico (el mismo que el de las cassettes de "los Brincos" y "los Puntos") ni el pedazo de sello de correos que te ponían los ayuntamientos después de sacar partido de que tú habías podido comprarte un coche, lo que hoy llamamos impuesto de circulación municipal, y que antaño, el pueblo llano, mucho más pragmático que el actual, conocía como "la viñeta" o "la jodida viñeta" dependiendo de si se estuviera en puertas de pagarla o se acabase de hacerlo. Ah, por cierto, el mío lleva restos de una viñeta-incunable, de color crema con el número 5. Esto me produce alguna duda. Si mi padre tenía un R-12 en el 73, con una viñeta morada con un 7, que la ví yo con estos ojitos, ¿por qué el milqui, con más cubicación y potencia que el R-12 tenía una mayor potencia fiscal? Me imagino que será porque las viñetas son de diferentes años, y es que todo sube en la vida. Tampoco os desmelenéis para hacerme llagar esta información, porque, de verdad, más bien se me ha ocurrido ahora y puedo prescindir de una respuesta, y aún así, alcanzar una vida plenamente satisfactoria. Obsérvese una peculiaridad: antaño, los precios de los coches, podían llegar a bajar. | |||
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