Dentro
se dormía, sus ojos no miraban ya.
Dentro abría un resplandor con las manos.
Dentro jugeteaba con las estrellas sobre sus rodillas,
dentro hacía malabares con las esferas.
Dentro flotaba de puntillas,
sin hacer ruidos,
volando de puntillas.
Arriba y afuera estaba la luz,
dentro se desplegaba la claridad.
Asombrado de su temor,
despierta a veces en su sueño
y sueña que sueña
mientras camina cada vez más lejos
y rueda sobre las escarpadas montañas
-siempre arriba-
hasta atravesarlas, aspirando con fuerza,
y alzándose sobre la inmensidad
se abre al resplandor
y sueña.
Sueña....
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