
Son los animales del elemento tierra. Su número puede ser tan extenso como el de animales que se conocían en los primeros comienzos de la heráldica. Su forma usual de dibujarlos es de perfíl, con las características expresas de cada uno.
LEON. Junto con el águila
son los principales animales empleados en la heráldica de muchos
piases. Admite distintas colocaciones, esmaltes, atributos y
variaciones. Su posición más habitual es la de rampante. El
León simboliza a un espíritu guerrero, con las cualidades de
vigilancia, dominio, soberanía, majestad y bravura.
LEOPARDO. Se dibuja normalmente pasante y con la cabeza de
frente. Si su posición fuera rampante, se le denominará
leonado. Al igual que el león también admite variaciones, como
puede ser afrontado, mornado, difamado, etc. Representan valor y
esfuerzo de los caballeros que han ejecutado alguna atrevida
empresa, valiéndose más de la astucia que de la fuerza.
TIGRE. Se pinta este animal al natural y corriendo. Su velocidad
es su característica heráldica; por tanto simboliza ánimo
veloz para vengar los agravios.
PANTERA. Se dibuja pasante y de su color. Admite en el blasón la
compañía de otros animales a excepción del dragón. Es
símbolo de disposición gallarda tanto en erudición como en
generosidad.
ELEFANTE. Se dibuja parado, de perfil mirando a la diestra del
escudo y de su color. Representa majestad por no doblar las
rodillas en heráldica, dulzura por la suavidad de su piel, y
opulencia y fortaleza por su gran tamaño.
OSO.
Se pinta rampante, pasante o levantado; pero siempre de perfil.
Simboliza la fortaleza en manejar las armas contra los enemigos,
logrando victorias de ellos.
LOBO. Otro animal muy común en la armería nacional, y mucho
más en la vasca; se pinta este normalmente pasante, o rampante o
empinado, pero siempre de perfil y adiestrado. Simboliza corazón
constante que sufre calamidades en la guerra y en el asedio con
espíritu generoso; llegado el momento pelea ferozmente en el
combate sin cuartel.
ZORRO. Admite en heráldica distintas posiciones, aunque
normalmente suele ser pasante o corriendo. Es símbolo de
prudencia y advertido ministro, y también de un astuto caudillo.
CABALLO. Admite también distintas posiciones al pintarle, como
son marchando o rampante, y pintará siempre de perfil y
adiertrado. Simboliza el valor, la docilidad y la hermosura.
CIERVO. Se pinta siempre de perfil y adiestrado, y de su color
natural. Simboliza ánimo esforzado, que saca y recobra energías
aun en las ocasiones más adversas.
TORO. Admite varias posiciones, aunque la normal es pasante.
Simboliza pecho generoso, en quien los recuerdos de su linaje,
representados en el rojo de su sangre, inflaman su deseo de
grandes empresas.
JABALI. Se pinta de perfil, pasante, y con un solo ojo y oreja.
Se suele esmaltar de sable o de su color, excepto los colmillos
que son de plata. Representa el arrojo y la intrepidez.
CORDERO. Se dibuja pasante, adiestrado y de perfil. Simboliza a
los reyes y a los caudillos que han de sacrificarse al bien y
cuidado de sus súbditos; también es símbolo de nobleza
calificada.
LIEBRE. Se la pinta corriendo de perfil y adiestrada. Es símbolo
de ingenio prudente.
LEBREL. Los perros y lebreles son animales relativamente comunes
en la heráldica, y pueden admitir distintas formas de
dibujarlos, como son corriendo, pasantes, empinados, echados,
etc. Los primeros se diferencian por llevar un trozo de cadena a
su cuello. Simboliza fiel vasallo. El lebrel denota ardimiento y
coraje en los peligros.
GATO. Se puede pintar sentado y con la cabeza de frente, de
perfil, e incluso rampante, por animal con garras; en todos los
casos, al igual que en el caso del leopardo, presentará su cara
de frente. simboliza al esforzado caballero, que despechado por
ver que en alguna acción le va su honor, la acomete aún siendo
superior a sus esfuerzos.
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