Las construcciones de adobe representan las estructuras más antiguas del sud-oeste de los EEUU que aún están en pié. Existen aún edificaciones de misiones religiosas y casas privadas. Los colonizadores de la región construyeron las casas de adobe porque el material (terreno) era abundante. No había bosques o grandes cantidades de rocas, de manera que construyeron con lo que tenían a mano. Resulta que hoy día hemos "descubierto" que ésta es la manera de elegir los materiales de construcción. Casi seguro que el material más abundante en una región es, asimismo, el que mejor se adapta al clima y al medio ambiente.
Cuando se construyeron los ferrocarriles, se facilitó el transporte de materiales de construcción a larga distancia y las construcciones en el sud-oeste americano comenzaron a usar otros materiales, cambiando asimismo la arquitectura local. Muchos de las casas continuaron siendo de adobe, pero no porque era el material preferido, pero el más económico. El adobe se convirtió en el material "de los pobres", cuyas familias participaban en la fabricación de la mezcla usando los pies, y volcando la misma dentro de formas de madera para fabricar los ladrillos. Lo importante es que ellos no dependían de otros para obtener los materiales de construcción. Actualmente aún existen los que eligen al adobe porque no pueden construir con ningún otro material, pero han aparecido un numeroso grupo que ha elegido al adobe simplemente porque les gusta.
Mientras que muchos
consideran que el adobe es el material "de los pobres",
otros piensan que sólo los ricos pueden hacerse una casa de
adobe. En lugares como Santa Fe (Nuevo México), las casas de
adobe diseñadas a gusto del cliente llegan a costar más de
100.000 dólares. Lo cierto es que una casa de adobe puede ser
construida en N.M. a precios más económicos. Los ladrillos de
adobe son producidos en corralones de adobe, en forma industrial.
Los futuros dueños de casas de adobe se dividen, casi en igual
número, entre los que optan por convertirse en constructores y
los que pagan a un constructor especializado.
Es un ladrillo hecho con barro
que tiene, tradicionalmente, unos 25 x 30 x 10 cm. La mezcla
ideal contiene un 20% de arcilla y un 80% de arena. Estos
materiales, mezclados con agua, adquieren una forma más fluida
que permite volcarla en formas de madera con las dimensiones
dadas anteriormente. Cuando parte del agua se evapora, el
ladrillo es capaz de sostenerse por sí mismo. Es entonces cuando
se remueve la forma, completándose su secado al sol. Después de
varios días, para acelerar el secado, los ladrillos son movidos,
apoyándoselos en una de sus caras laterales. Al cabo de unos
pocos días están listos para ser apilados. La cura completa
toma unos 30 días. Es entonces cuando el ladrillo es tan fuerte
como el cemento.
A la paja se la considera
comúnmente como parte esencial del ladrillo de adobe. Esto no es
cierto y los ladrillos de adobe contemporáneos no la usan. Su
uso se creyó importante para dar rigidez al adobe, o evitar
rajaduras al secarse. Lo cierto es que si la proporción de
arcilla y arena es la correcta, no se la necesita. Si el adobe se
raja al secarse es porque tiene mucha arcilla. Debe recordarse
que el uso de la paja roba a muchos insectos de su alimento.
Si bien la combinación
correcta de barro y arcilla permanece inalterada, en este tipo de
adobe se le agrega un nuevo componente: asfalto emulsionado. Esta
emulsión es un subproducto del petróleo que es comúnmente
usado en la construcción de caminos. Cuando se lo mezcla con
agua, barro y arcilla, dependiendo de la proporción, se obtiene
un ladrillo de adobe resistente al agua (semi estabilizado) o
totalmente impermeabilizado (completamente estabilizado). La
incorporación del asfalto emulsionado no es aceptada por todos,
ya que la pared exterior de adobe va a ser cubierta con un
revoque (plaster). Cuando la pared da a un patio o jardín
interior su uso es justificado. Los "puristas" no se
encuentran cómodos con la idea de agregar un producto del
petróleo a algo que, de por sí, ofrece una belleza natural al
edificio.
La posible gasificación del asfalto es otro motivo de
preocupación. Todos los materiales usados en una construcción
liberan gases que resultan ser nocivos, y, algunos de ellos,
cancerígenos. No tenemos conocimiento de que se haya investigado
el tema de la gasificación de la emulsión de asfalto con algún
detalle, sobre todo sus posibles efectos a largo plazo.
Hay ventajas y desventajas
asociadas con su uso. Desde el punto de vista del que construye
su casa, el adobe representa el material más fácil de manejar.
Como está hecho de barro, se hace fácil cortarlo o darle una
forma en particular. La mezcla que une los ladrillos de adobe es
barro, y creo que todos tenemos una experiencia tempranera
trabajando con este material.
Si bien Ud. puede
fabricarse sus propios ladrillos, el costo asociado al construir
una casa de 200m2 oscila entre $ 2.000 y $ 3.000 dólares. La
diferencia en costo depende de su locación y de si adquiere
ladrillos tradicionales o estabilizados.
La cantidad de energía y
polución asociada con el proceso de manufactura del adobe
dependen del tipo de material. Si comparamos lo que se necesita
para fabricar un ladrillo horneado, los valores son mucho menores
(2.000 Btu para el adobe contra 30.000 para el ladrillo de horno)
También se ahorra energía cuando ambos son transportados, ya que el proveedor resulta ser "local". Esto, a su vez, crea trabajo en la zona donde es consumido. Para el entusiasta de la energía solar el adobe representa la manera más sencilla de crear una masa térmica. Tal es el vínculo entre estos dos conceptos, que en el sud-oeste de los EEUU se habla del "Solaradobe", combinando dos palabras en una.