Esta riqueza paisajística permite que se pueda
hacer senderismo, acampada
(Paraje San Antón),
recogida de setas, ciclismo, observación de la naturaleza: hay colonias
de águilas reales y perdigueras (en la zona del
Fin del Mundo),
halcones,
buitres, alimoches, cernícalos, azores, gavilanes...
Un pantano con un puerto deportivo y club naútico que hace las delicias
de los que se aventuran a navegar entre los desfiladeros del río, así
como los que practican esquí acuático y el piragüismo.
Los amantes del vuelo, pueden disfrutar en el paraje del
Cerro de
Ventanillas,
de una amplia rampa de Ala Delta y Parapente y gozar de unas
estupendas térmicas y comtemplar desde el cielo este rincón de Guadalajara.