¿Qué me aporta el ser cristiano?

 

  • Conciencia de lo que valgo, de mi dignidad: soy hijo de Dios. Me ayuda a estimarme y valorarme.

  • Alegría de saber que Dios es mi Padre y que me quiere.

  • Confianza para ir por la vida: Si Dios es mi Padre y me quiere, él cuida de mí.

  • La amistad con Dios y la posibilidad de acudir a él para desahogarme.

  • Tener a Jesucristo como amigo y como hermano mayor.

  • Hablar con Jesucristo y contarle hasta lo que no le cuento a nadie.

  • La alegría de saber que Dios Padre y Jesucristo siempre me comprenden, me perdonan y me ofrecen nuevas oportunidades.

  • Tener a Jesucristo como modelo de persona e ideal de vida.

  • Me ayuda para no hacer lo que me venga en gana y para pensar lo que me es más conveniente, lo que está bien y lo que está mal, lo que debo hacer y lo que no debo hacer.

  • Me da fuerzas para hacer el bien.

  • Me da la alegría de disfrutar del mundo (el sol, el agua, el aire, el cuerpo, las plantas, los amigos, etc...) sabiendo que es una creación de Dios pensada y realizada como un regalo de su amor.

  • Poder recurrir a Dios y a Jesucristo en los momentos difíciles de la vida.

  • La certeza de que yo no acabo al morir. La muerte no es la última realidad.

  • La certeza de que el mal, la injusticia, la mentira, la miseria, el egoísmo..., no durarán para siempre. Jesucristo los ha vencido.

  • La convicción de que el amor es lo más valioso porque Dios es amor. Por eso lucho contra mi egoísmo.

  • Mirar y ver a los demás como personas e hijos e hijas de Dios y reconocer su dignidad, su misterio y su grandeza.

  • Sentimientos de solidaridad con los demás.

  • Preocupación y sufrimiento por la injusticia que hay en el mundo y por los pobres.

  • Me anima a ser trabajador y a esforzarme, sabiendo que todo sacrificio tiene su fruto.

  • Vivir ilusionado con la esperanza de superarme y crecer.