Oración 1

Orando con las noticias del periódico

1º Leemos la noticia

2º Meditamos en silencio y escribimos las dudas y nuestra opinión

3º Ponemos en común sin polemizar, respetando lo que dice cada uno, acogiéndolo con gratitud

4º Hacemos un rato de oración ante el Señor:

Pido al Señor que me ayude a hacer este rato de oración

Pienso en la eutanasia, en las personas que les puede afectar, en los enfermos terminales. Quizás he conocido alguno entre mi familia y amigos. Pienso en los médicos y enfermeras que tienen la difícil profesión de acompañar a los enfermos. Pienso en que quizás yo pueda pasar por una situación de esas.

Todos los temores, dudas y ansiedades las deposito en los brazos del Señor. El está conmigo, nunca me abandonará.

5º Recito el salmo 139 en silencio y despacio intentando interorizar lo que dice, incluso aquello que no me guste.

6º Doy gracias a Dios por el don de la vida y le pido que me ayude a proteger y cuidar toda vida que existe a mi alrededor.


 

Holanda se convierte en el primer país que legaliza la eutanasia

El enfermo que desee acogerse a ella tendrá que padecer dolores insoportables, someterse a un segundo diagnóstico que reitere que la mejoría es imposible y solicitarla varias veces - El Vaticano expresa su absoluto rechazo

JUAN CARLOS GONZALEZ. Corresponsal

BRUSELAS.- Con una amplia mayoría de 104 votos a favor y 40 en contra el Parlamento holandés adoptó ayer una ley que legaliza la eutanasia. Holanda se convertirá de esta manera en el primer país en el mundo en autorizar esta práctica controvertida, una vez que el Senado, donde el Gobierno de coalición dispone de una clara mayoría, ratifique la legislación.

A partir de ahora los médicos podrán aplicar la eutanasia aunque bajo condiciones muy estrictas. Deberán asegurarse de que el paciente sufre una enfermedad que le produce sufrimientos insoportables y de que no tiene posibilidad de mejora.

Para el ministro holandés de Justicia, Ben Korthals, la eutanasia «nunca se aplicará tras una simple petición» del paciente y será el médico quien decidirá en último término al respecto. Los médicos estarán, además, sometidos al control de comisiones regionales especializadas, quienes juzgarán si el diagnóstico es correcto.

Para los partidarios de la legislación, la decisión del Parlamento garantiza los derechos del paciente. Pero los oponentes temen que se puedan cometer abusos.

La ley prevé una segunda opinión, emitida por otro médico, tras el primer diagnóstico para poder realizar la eutanasia. Y ésta debe ser llevada a cabo de manera apropiada.

El año pasado, y de acuerdo con los últimos datos disponibles, los médicos holandeses ayudaron oficialmente a unos 2.216 pacientes a morir. En estos casos, los médicos suministraron los fármacos al paciente, aunque no los administraron. El número real de casos sería más elevado ya que cerca del 60% de las eutanasias realizadas no son declaradas ante el temor de los médicos de ser perseguidos por los tribunales.

El Mundo, 29-11-00

 

 

SALMO 139: DIOS LO ES TODO

Al maestro de coro. Salmo de David

Señor, tú me has examinado y me conoces;

sabes cuándo me acuesto y cuándo me levanto,

desde lejos te das cuenta de mis pensamientos;

tú ves mi caminar y mi descanso,

te son familiares todos mis caminos;

no está todavía la palabra en mi lengua y ya, Señor,

tú la conoces por entero.

Tú me envuelves por detrás y por delante,

y tienes puesta tu mano sobre mí.

Tu sabiduría es un misterio para mí,

es tan sublime que no puedo comprenderla.

¿A dónde podría ir lejos de tu espíritu,

a dónde podría huir lejos de tu presencia?

Si subo hasta los cielos, allí te encuentras tú;

si bajo a los abismos, allí estás presente;

Si vuelo hasta el origen de la aurora,

si me voy a lo último del mar,

también allí tu mano me retiene

y tu diestra me agarra.

Si digo: «Las tinieblas me envuelven

y la luz se ha hecho noche en torno a mí»,

tampoco las tinieblas son tinieblas para ti,

ante ti la noche brilla como el día.

Porque tú formaste mis entrañas,

tú me tejiste en el vientre de mi madre.

Confieso que soy una obra prodigiosa,

pues todas tus obras son maravillosas;

de ello estoy bien convencido.

Mis huesos no se te ocultaban

cuando yo era formado en el secreto,

tejido en lo profundo de la tierra;

tú me veías cuando era tan sólo un embrión,

todos mis días estaban escritos en tu libro,

mis días estaban escritos y contados

antes de que ninguno de ellos existiera.

Oh Dios,

¡qué difíciles son para mí tus pensamientos,

qué grande es el número de ellos!

Si los cuento, son más numerosos que la arena;

si logro terminar, aún estoy contigo.