| Comprender el proceso de
interacción entre seres humanos es sumamente difícil porque no entendemos cual es la
verdadera causa que realmente se establece y que proyecta nuestros rechazos ó atracciones
hacia una ú otra determinada persona. ¿ Por qué, nos surge una tendencia repetitiva hacia otros seres que se encuentran en los diferentes ámbitos de nuestra vida, empezando por el familiar y siguiendo por el de la amistad y el trabajo ?. Por qué nos sentimos atraídos hacia una persona en particular, sea hombre ó mujer, ó por el contrario sentimos rechazos, incluso viscerales, hacia otras ?. ¿ Por qué, incluso dentro del seno familiar, hay padres que se llevan muy bien con unos hijos y con otros existe, a veces, hasta un odio que va mas allá de la comprensión ?. Incluso nosotros mismos, depende de quién realice una acción contra nosotros, tenemos una reacción muy diferente. Quizá la respuesta está, en que aparte de las relaciones cotidianas que se puedan establecer, existen otras relaciones que van más allá de la concepción del tiempo y del plano físico. Quizá la relación que tenemos con nuestros padres, hermanos, amigos y compañeros de trabajo provenga de otras vidas donde se han establecido parámetros que son las causas de nuestras percepciones y tendencias inconscientes hacia esas personas tan cercanas a nuestros círculos cotidianos. Es muy común y curioso, cómo personas en estado de regresión reconocen a personas actuales en diferentes papeles sociales y familiares en otras vidas, así, un hijo reconoce a su madre como su esposa actual en una vida anterior, ejerciendo el mismo papel, en ocasiones y de forma inconsciente, aunque la relación actual sea la de cónyuges. Como éste, se podrían poner miles de ejemplos que desvelarían parte de las proyecciones inconscientes que hacemos y sentimos. Núnca sabemos realmente a quién tenemos a nuestro lado, y cual es la causa real de por qué alguién nos roba ó al contrario nos deja un legado ó simplemente nos trata de una forma benévola o agresiva. Quizá nadie sufre por casualidad,
ni de forma gratuita, quizá aquello que recibimos es lo que hemos dado a los demás en
otra hora, en otras vidas. En definitiva, la vida lleva un proceso evolutivo muy preciso y
se puede simbolizar en que, todo es una siembra y su cosecha: Sembramos en el pasado y recogemos en el presente; sembramos
en el presente y recogeremos en el futuro. |