Científicos que hayan creído en la reencarnación.


Thomas Huxley, quien fue responsable de haber introducido la ciencia en el sistema escolar británico del siglo 19 y quien fue el primer científico en defender las teorías de Darwin, creyó que la reencarnación era una idea muy plausible. En su famoso libro "Evolution and Ethics and other Essays" (Evolución y Etica y otros ensayos), dice:
En la doctrina de la transmigración, cualquiera que sea su origen, las especulaciones Budista y Brhamanica encuentran, al alcance de la mano, la manera de construir una plausible explicación de los caminos del Cosmos hacia el hombre... aunque este alegato de justificación no sea menos plausible que otros; y nadie excepto los pensadores más rápidos lo rechazarán al campo de lo absurdo. Como la misma doctrina de la evolución, la de la transmigración tiene sus raíces en el mundo de la realidad; y tiene que reclamar tanto apoyo como el gran argumento que la analogía es capaz de facilitar.
El Profesor Gust Stromberg, el famoso astrónomo sueco, físico y amigo de Einstein además también de la idea de la reencarnación atractiva:
Hay opiniones que difieren de si las almas humanas pueden reencarnarse en la Tierra o no. En 1936 un caso muy interesante fue profundamente investigado y explicado por las autoridades gubernamentales en la India. Una niña (Shanti Devi de Deli) pudo describir correctamente su vida anterior (en Muttra, a quinientas millas de Deli) que finalizó más o menos un año antes de su "segundo nacimiento". Dió los nombres de su marido y de su hijo y describió su casa y la historia de su vida. La comisión investigadora la llevó ante sus parientes anteriores, quienes verificaron todas sus afirmaciones. Entre las gentes de la India las reencarnaciones son vistas con normalidad; el asombro para ellos en este caso fue el gran número de cosas que la niña recordó. Este caso y similares pueden ser recogidos como evidencias adicionales sobre la teoría de la indestructibilidad de la memoria.
El Profesor Julian Huxley, distinguido científico británico que fue director general de la UNESCO, creía que la reencarnación estaba en harmonía con el pensamiento científico:
No hay nada en contra de una individualidad espiritual permanentemente superviviente sea emitida de alguna manera en el momento de la muerte, igual que un mensaje radiofónico es enviado por un aparato emisor. Pero debe recordarse que el mensaje radiofónico sólo vuelve a ser un mensaje de nuevo cuando entra en contacto con una nueva estructura material - el receptor. Lo mismo sucede con nuestra posible emanación espiritual. Nunca pensará o sentirá hasta que sea "corporeizada" de nuevo de alguna manera. Nuestras personalidades están tan basadas en el cuerpo que es realmente imposible pensar en una supervivencia que podría poseer algún verdadero sentido personal sin un cuerpo de clasificación. Puedo imaginar algo que sea emitido, que pueda tener la misma relación para hombres y mujeres que un mensaje radiofónico para los aparatos transmisores.
Incluso la gente muy práctica y con los pies en la tierra, como el industrial americano Henry Ford, encuentra la idea de la reencarnación aceptable. Ford era atraído por la idea de la reencarnación porque, al contrario que idea teológica o materialista, la reencarnación te da una segunda oportunidad de desarrollarte a tí mismo. Henry Ford dice:
Adopté la teoría de la Reencarnación cuando tenía 26 años. La religión no ofrecía nada. Incluso el trabajo no me daba una completa satisfacción. El trabajo es inútil si no podemos utilizar la experiencia que obtenemos en esta vida en la próxima. Cuando descubrí la Reencarnación era como si hubiera encontrado un plan universal, me di cuenta de que había una oportunidad de sacar adelante mis ideas. El tiempo ya no estaba limitado. Ya no era esclavo por más tiempo de las manecillas del reloj. El genio es experiencia. Algunos parecen pensar que es un regalo o talento, pero es el fruto de una larga experiencia en muchas vidas.


 

Visita