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Un códice del siglo XIV en
Valderredible
Se trata de un libro ascético que recorre toda la vida del hombre enseñándole el buen camino para llegar a la conclusión de que todo en el hombre son miserias, Este pequeño manuscrito (150x115 mm) está basado en De contemptu mundi del Papa Inocencio III y hace constantes referencias a las Sagradas Escrituras. Todo el libro tiene un tono sobrio y pesimista pero cuando su autor, del que nada se sabe, pone en marcha su creatividad, nos descubre entre sus estrofas lo típico de aquella tierra y de aquella época dándole a la obra viveza y lozanía. Un tema que trata en repetidas ocasiones es el de las relaciones feudales que se basan en el abuso del señor con el siervo, que aquí se identifica con el campesino. Aunque esta zona no fuese lugar propicio al feudalismo parece que sufrió situaciones semejantes. Una estampa representativa es la vuelta del rico de una jornada de caza por las viñas. Éste envía a su escudero por delante a la casa del siervo para que le tenga preparada la cena. Parece que regresa sin capturas; ¿escasearía la caza?. Lógicamente está de muy mal humor, trae cansado el caballo y los perros; el azor, símbolo de nobleza odiado por el villano, chilla porque está hambriento. El
señor en este comedio por las viñas va caçar El siervo está asustado y se acerca para besar la mano de su señor, símbolo de vasallaje. La comparación que establece el autor en esta situación es típicamente popular, compara su mansedumbre con la del buey que va a ser uncido. Si tiene una gallina en casa servirá para cebar el azor. Si no la tiene, deberá comprarla al precio que le pidan. commo
buey a la melena va su mano a vesar Tiene que ofrecerle su casa, yéndose él, su familia y sus animales y pedir alojamiento en casa de un vecino. E
demas si aue el sieruo buey o puerco
opollino El autor insiste a lo largo de toda la obra en el abuso del rico sobre el pobre. Quizás él mismo sufrió este tipo de abusos, tal vez por tratarse de hombre de baja condición social. El autor ¿clérigo? fustiga constantemente los excesos en el vestido de los ricos. Como obra ascética que es identifica estas exageraciones con la soberbia y la avaricia. El avaricioso intentando aparentar mejor posición social viste tejidos de estambre y telas de Flandes pero antes roto que remendado porque se trata de un hidalgo tan típico de la zona. faze fazer el auaroso, muchos uestidos preçiados
El soberbio viste de púrpura, con tejidos ricos, de seda y tiene muchos vestidos. Aun masfaz el soberbio por ser mas ensalçado Más común sería el vestido al que hace referencia por omisión al describir a los mendigos. Constaría de capa, camisa, saya, calzas, zapatas y bragas, Éste generalmente no lleva las últimas y esto hace que deje ver la nalga. El
onbre enpobeçido trae capa muy catiua Parece que el vestido de la mujer normalmente estaba formado también por un tocado y una camisa. La pobre no tiene esto y muestra el costado y el vergonzoso agujero. La
muger enpobrezida trae mesquino tocado Sin embargo, cuando describe a la mujer casada junto a la crítica que siempre acompaña a la mujer aparecen aspectos relacionados con el cuidado físico: adornos, maquillaje,... La critica porque envidia lo que tiene su vecina y su pobre marido no hace más que trabajar para darle caprichos; lo que lleva puesto vale más que las posesiones de la familia. Además, quiere que todo el mundo la vea y para ello se pinta; esto lo critica también el autor. Como en otros lugares y en otras obras literarias la mujer usa "afeites" y en especial "rreuoies", colorete. si
es fea y desapuesta es de todos desdeñada
Un aspecto interesante que aparece en el libro es el de los oficios. El primero es el de los que hacen caminos, que a diferencia de las vías son rústicos y unen las aldeas que están dentro del mismo valle. Otro es el de campesino, el más abundante. Es el productor por excelencia. El autor dice de ellos que no viven más que para trabajar, Los principales cultivos eran los cereales y el vino. Las alusiones a las viñas son constantes. Se situaban cerca de las aldeas aunque en zonas resguardadas de los vientos: a media ladera e incluso en hondonadas. Debía de ser un cultivo muy extendido en la zona, la documentación de otras zonas de Cantabria así lo afirma. Además de ser una forma de pago al monasterio de San Martín, el diezmo. Su superioridad cultural, moral e incluso económica difundía la idea de entregar los bienes terrenos como medio de conseguir el paraíso. Éste, como los que viven de otros oficios intenta engañar a los monjes quedándose con las mejores uvas y llevando al lagar de los monjes las peores. Se deduce del texto que generalmente tenían su propio lagar para hacer vino. Desende quando viene el tienpo que aue de uendemiar Continuando con el engaño, en la obra se comparan distintos oficios y se describe como el cavador, por ejemplo, cubre la maleza del camino para adelantar su trabajo El
cauador que es flaco que va cauar por su loguero De nuevo el autor se muestra descontento con la recaudación del diezmo. En este caso se trata de la del grano. Quizás se trata de un clérigo que veía cómo los campesinos intentan engañar al monasterio siempre que pueden. Aprovecha para exponer las labores del labrador: segar, trillar, limpiar y sacar la simiente. Al labrador que es malo non lo quiero oluidar Hace alusión a los manzanos y a los hornos. Curiosamente en el resto de Cantabria, sobre todo en la zona cercana a Asturias, es frecuente este cultivo aunque rara vez elaboran sidra, sólo cuando la cosecha ha sido muy abundante, El pan es un alimento cotidiano, en esta obra es una profesión propia de mujeres. La panadera intenta engañar dejando el pan medio crudo para que su peso sea mayor. La hornera no estaba dentro de la casa aunque posteriormente se saca de las aldeas por el peligro de los incendios. Aparece también como oficio el de molinero. Lógico en una zona donde, incluso hoy en día, perviven restos de abundantes molinos situados a orillas del mencionado "río molinar", el río Ebro. Commo faz el mal buhon asi faz la panadera
Labores cotidianas de la gente de esta zona y de esta época son las que se hacían con la madera. Talan árboles, quitan las cortezas del tronco (dolar, verbo que aún se conserva en zonas de la región para referirse al trabajo que se hace generalmente con la duela, zuela o azuela). Urden las ramas delgadas para hacer cañales, "pesquerías", un cerco de cañas en las orillas de los ríos para poder pescar, otra de las actividades de la época. Taian duelan urden texen fazen muchas maestrias El autor se siente engañado por un pescador y le desea que le haga tan mal provecho el dinero que le dio como a él el pescado que le vendió. Le sentó mal tanto cocido como frito. Del pescador vos dire el otro dia que fizo El carnicero mata las ovejas viejas a escondidas; en la calle, el carnero bueno para poder vender la oveja vieja por un carnero joven. del que faze carne que es dicho carniçero Oficio relacionado con la madera es la del carpintero que, como en otros oficios, trata de engañar. Tiene que ver con la construcción de cubas para el vino, muy mencionado a lo largo de la obra. Éste en vez de arreglar la “lecua", tabla combada para la cuba del vino la remienda y la vende por nueva. De los carpenteros falsos dezir vos he su afar Incluso el zapatero pretende engañar empleando un material no adecuado para su oficio: "cordobán" de carnero. Llamado así porque era famoso su trabajo en Córdoba. uende el çapatero bien cordouan de carnero El herrero también engaña en la reparación de los cuchillos. Los arreglas con un mero golpe de martillo, "los machos", así que la reparación nunca es duradera. cubregelo falsamente con vna martelladura El pastor suele dar el peor ganado a su señor quedándose él con el mejor diciéndole que el mejor se lo ha llevado el lobo. si ouiere buena ouéja o cordero su señor Incluso cambia a su amo las oveja y pretendiendo engañarlo le da la piel o la marca que llevaba en la oreja después de habérsela comido. De donde se deduce que marcaban el ganado para reconocerlo. demas
furta el carnero al señor o la oveja De todos los oficios recogidos en la obra, quizá el peor considerado fuese el de porquerizo. ca puede auer fide rrey y de grand emperador
Éste es el singular cuadro costumbrista que nos presente el autor, seguramente un monje del monasterio de San Martín, entre sus desmoralizadoras enseñanzas ascéticas. Un vivo reflejo de lo que era la picaresca ‑tan cercana a nosotros como a él‑ de una gente con una mentalidad tan difícil de comprender desde nuestra desarraigada cultura de finales del siglo XX. Aquí queda como símbolo de lo que fue el Valderredible del siglo XIV, del que ya sólo queda de entonces su colegiata románica, sus derruidos molinos y su denominación de arciprestazgo realizada en la Baja Edad BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CARMEN DÍEZ HERRERA: La Formación
de la Sociedad Feudal en Cantabria, Universidad de Cantabria. |
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1999, Jose L Lopez