TODOS LOS DÍAS DESCUBRO...

Todos los días descubro
la espantosa realidad de las cosas:
cada cosa es lo que es
qué dificil es decir esto y decir
cuánto me alegra y cómo me basta.
Para ser completo existir es suficiente
He escrito muchos poemas.
Claro, he de escribir otros más.
Cada poema mío es diferente,
Cada cosa es una manera distinta de decir lo mismo.
A veces miro una piedra.
No pienso que ella siente,
No me empeño en llamarla hermana.
Me gusta por ser piedra,
Me gusta porque no siente,
Me gusta porque no tiene parentesco conmigo.
Otras veces oigo pasar el viento:
Vale la pena haber nacido
Sólo por oir pasar el viento
No sé qué pensarán los otros al leer esto;
Creo que ha de ser bueno porque lo pienso sin esfuerzo;
Lo pienso sin pensar que otros me oyen pensar,
Lo pienso sin pensamientos,
Lo digo como lo dicen mis palabras.
Una vez me llamaron poeta materialista.
Y yo me sorprendí: nunca había pensado
Que pudiesen darme este o aquel nombre.
Ni siquiera soy poeta: veo.
Si vale lo que escribo, no es valer mío.
El valer está ahí, en mis versos.
Todo esto es absolutamente independiente de mi voluntad.