BELLEZA
Interponiéndose entre el mar y ello,
le opuso, con sus quietos ojos terminantes,
a su decisión fuerte,
un infinito que incluía
-¡qué pequeños!-
el mar, el cielo, el universo todo,
-todo el otro infinito-.
Y ella cayó, cayendo en ella,
-la enhiesta joya contenida-,
más que en el mar, más que en el cielo,
más que en el universo todo, continente;
¡en ella, la desnuda en pie,
el surtidor amante, que enfriando
sus ojos limpios, cuajaría
todos los infinitos!
DE TU LECHO ALUMBRADO DE LUNA, ME VENÍAN...
De tu lecho alumbrado de luna, me venían
no sé qué olores tristes de deshojadas flores...
heridas por la luna, las arañas reían
ligeras sonatinas de lívidos colores...
Se iba por los espejos la hora amarillenta...
frente al balcón abierto, entre la madrugada,
tras la suave colina verdosa y soñolienta,
se ponía la luna, grande, triste, dorada...
La brisa era infinita. Tú dormías, desnuda...
tus piernas se enlazaban en cándido reposo,
y tu mano de seda, celeste, ciega, muda,
tapaba, sin tocarlo, tu sexo tenebroso...
GUARDIA DE AMOR
Pongo mi voluntad, en su armadura
de dolor, de trabajo y de pureza,
a cada puerta de la fortaleza
porque sueles entrar en mi amargura.
Mensajes de deleite y de ternura
escucho en torno, en la delicadeza
del verde campo en flor... -¡Ya mi tristeza
va a sucumbir, de nuevo, a tu locura...-
Para no oírte, muevo mis esposas,
y golpeo el escudo con la espada,
de mi pasión, a un tiempo, esclavo y dueño.
Mas el dormir me ata con tus rosas,
y tú entras, cruel y desvelada,
por la puerta vendida de mi sueño.
ETERNIDADES
¡Intelijencia, dame
el nombre exacto de las cosas!
... Que mi palabra sea
la cosa misma,
creada por mi alma nuevamente.
Que por mí vayan todos
los que no las conocen, a las cosas;
que por mí vayan todos
los que ya las olvidan, a las cosas;
que por mí vayan todos
los mismos que las aman, a las cosas...
¡Intelijencia, dame
el nombre exacto, y tuyo,
y suyo, y mío, de las cosas!
ROSAS
Me andas por dentro,
mujer desnuda,
como mi alma.
AFORISMO
"En la soledad no se encuentra más que lo que se lleva a ella"
TARDE AZUL Y FRIA
Me abandona la luz, y estoy llorando...
Qué pondrá fin a esta melancolía
de un día y otro día y otro día?
Primavera, vendrás? y cómo? y cuándo?
Sobre esta sombra azul, en la belleza
de oro de la tarde dolorosa,
canta un vuelo de pájaros de rosa
estribillos de sueño y de tristeza...
Tengo un retrato de mujer querida,
un libro de Samain, y algunas flores
que envuelven en fragancias y en colores
este romanticismo de mi vida...
el recuerdo nostálgico y eterno
de una blancura en flor que ya no existe;
un esplendor de primavera triste
entre las vaguedades del invierno...
Mi corazón camina, sollozando,
por un sendero pálido y divino...
soy una rosa o un malva vespertino?
... me abandona la luz, y estoy llorando...
CUANDO DORMIDA TU...
Cuando, dormida tú, me echo en tu alma,
y escucho, con mi oído
en tu pecho desnudo,
tu corazón tranquilo, me parece
que, en su latir hondo, sorprendo
el secreto del centro
del mundo.
Me parece
que legiones de ángeles,
en caballos celestes
-como cuando, en la alta
noche escuchamos, sin aliento
y el oído en la tierra,
trotes distantes que no llegan nunca-,
que legiones de ángeles
vienen por tí, de lejos
-como los Reyes Magos
al nacimiento eterno
de nuestro amor-,
vienen por ti, de lejos,
a traerme, en tu ensueño,
el secreto del centro
del cielo.