LOCURA DE LA LUNA

La ha vuelto loca el silencio
y la obsesión de sí misma;
loca, al sentirse tan sola
en el medio de esa noche
que es una obsesión redonda.

Recorre las grandes salas
de cristal que hay en el cielo;
huye por los corredores
que le abren los espejos;
busca cuchillos que abran
entre sus carnes de hielo
veinte heridas, veinte labios
calientes de sangre y besos.

 

DESCANSO

Con ternura, con paz, con inocencia,
con una blanda tristeza o el cansancio
que viene a ser un perro fiel que acariciamos,
estoy sentado en mi sillón y soy feliz,
y soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

Con una fatiga que no es un desengaño;
con un gozo que no alientan esperanzas,
estoy en mi sillón, y estoy
en algo que quizá sólo es amor.

Se que floto
y nada me parece, sin embargo, indiferente;
se que nada me alegra ni me duele
y que, sin embargo, todo me enternece;
se que eso es el amor
o que quizá solamente es un dulce cansancio;
se que soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

 

MASA OSCURA DE LLANTO

Masa oscura de llanto,
llamando en el vacío remoto y obstinado;
dime tú, nocturno,
dime entre marañas de gritos tu abandono;
de las olas negras y lentas de otra orilla,
y, llanto, sordo llanto,
que, volviendo, murmuras, corazón agolpado
-sofocada magnolia de carne densa y dulce-;
dime, di, nocturno,
pronuncia la palabra de labios apretados,
conjúrame esta angustia
llenando ese vacío que un día y otro abren,
y un día y otro, huecos,
murmuran, corazón, llanto, tarde, mi angustia,
masa oscura latiendo.

 

PRIMER DÍA DEL MUNDO

Lo proclama la lluvia en primavera,
los bosques resonando,
el canto que se alarga en corazón sin forma,
y el mar, el mar, el mar
que golpea con pausa solemne la nada.

Lo proclaman en playas sin gemido y sin viento,
las olas siempre solas,
las olas que se forman como nacen los mundos,
su atmósfera de origen,
su retumbo viniendo por el cóncavo espacio.

Unos labios ausentes en la orilla invocaban
los nombres de los dioses, los nombres de las cosas,
y ya casi sonaban,
soñaban contra el mundo,
toro que estrangulan largas melodías.

ĦOh voz innumerable! -corazón, corazón-,
dentro de mí desatas las olas sin destino,
la nada pura y libre,
el aire limpio y vivo,
la alegría terrible de unos dioses marinos.

 

EN LA LUZ ABIERTA

Con los ojos limpios
veo la nueva primavera,
la mañana absuelta.
Con los ojos lavados de pensamientos,
la alegría es otra vez lo que comienza
sin ideas,
la locura feliz, lo que se estrena.

Allí está el mar. Mira el mar.
Los pinos tiemblan
aquí, que no, que sí.
La brisa me envuelve, vuela mi camisa
y un frescor me anima.

Con los ojos cerrados
pienso en mis queridos amigos muertos
que no viven esta dicha.
Con los ojos abiertos
mi sonrisa riza la melancolía.

 

LA VIDA ES ANCHA

Con todo mi dolor metido dentro
me he asomado a la ventana.
Allí fuera parecía que no pasaba nada.
Los árboles temblaban levemente
y el río, aunque charlaba, no explicaba.
Las estrellas fulgían sin declararse heridas
y la noche parecía una música callada.
Era mentira. Ya sé. Todo me mentía,
si no serenidad, indiferencia.
Pero el que yo gritara mis pequeñas miserias
ante lo inmenso... Ħmira! ĦQué vergüenza
creer que mis problemas son cosas medio serias!
No encontraba la paz sino la risa
de un mundo sin sentido y una explosión perpetua.