La constelación de
Tauro destaca por su hermosa estrella aldebarán (el ojo del
toro) y por sus cúmulos de estrellas, las Pléyades y las
Híades (éstas junto a aldebarán).
Las Pléyades, también llamadas Hespérides, son un cúmulo de
estrellas que a simple vista son 6, excepcionalmente de 7 a 10,
con gemelos unas 30 y con telescopio más de 3.000. Siete son las
hijas de Atlas y de Pléyade, 6 son visibles (Maya, Electra,
Taijete, Alcyone, Celeno, Asterope), casadas con dioses y sólo
la séptima es invisible avergonzada de haberse casado con
Sísifo (Merope). Según Ovidio puede que la que no se vea sea
Electra, al tener la mano ante los ojos no pudiendo soportar el
horroroso incendio de Troya.
Maya y Taijete se casaron con Júpiter, Alcyone y Celeno con
Neptuno y Asterope con Marte.
Una tradición de Beocia contaba que estando Orión cazando,
descubrió a Pléyade y a sus hijas junto a un estanque con una
cascada donde reían y se bañaban. Orión persiguió a las
ninfas que, rendidas y jadeantes, invocaron a Júpiter. Éste se
sintió ofendido y envió al Toro (Taurus) para cerrarle el paso,
y colocó a todos entre los astros.
Las Híades son otro cúmulo estelar situadas en la cabeza del
toro, son otras cinco de las hijas de Atlas, las cuales fueron
transformadas en astros después de su muerte.